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Adivínase el dulce y perfumado
calor
primaveral;
los gérmenes se agitan en la
tierra
con inquietud en su amoroso
afán,
y cruzan por los aires,
silenciosos,
átomos que se besan al pasar.
Hierve la sanre juvenil;
se exalta
lleno de aliento el corazón, y
audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los
dioses, inmortal.
No importa que los sueños
sean mentira,
ya que al cabo es
verdad
que es venturoso el que soñando
muero,
infeliz el que vive sin soñar.
! Pero qué aprisa en este mundo
triste
todas las
cosas van!
!Que las domina el vertigo
creyérase!
La que ayer fue capullo, es rosa
ya,
y pronto agostará rosas y
plantas
el calor estival.
De Rosalia para
Armoly!
Feliz
cumpleaños!!
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